Si amas las galletas Oreo, entonces te encantarán esta versión más saludable y sin gluten. Después de numerosos intentos, por fin he dado con la combinación de ingredientes perfecta. Quedan crujientes por fuera y cremosas por dentro. ¡Una verdadera explosión de sabor!
Es una receta bastante fácil de preparar y con pocos ingredientes. Están hechas con harina de almendras y son mucho más saludables que las que puedes adquirir en el supermercado. Además, son fáciles de adaptar para dietas sin lactosa o veganas. Sólo tienes que cambiar la mantequilla por mantequilla sin lactosa o aceite de coco. Estoy convencida de que el resultado te sorprenderá.

Te animo a que pruebes diferentes rellenos, por ejemplo, chocolate blanco o crema de cacahuete (sola o con un poco de azúcar glas).

¡No te olvides de ver el vídeo con el paso a paso!
Si te ha gustado esta receta, ¡prueba las Cookies con Chips de Chocolate o el Brownie Sin Gluten!
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Versión casera y sin gluten de galletas Oreo. Crujientes por fuera y cremosas por dentro. ¡Una verdadera explosión de sabor! Si has descubierto hace poco que eres celiac@, como es mi caso, y te cuesta encontrar galletas deliciosas, ¡has dado con la receta ideal!
Precalienta el horno a 180°C y pesa todos los ingredientes antes de comenzar.
Combina la harina de almendra, el almidón de tapioca, el sirope, el cacao en polvo, la mantequilla derretida (no caliente), la vainilla, la canela y la sal en un bol o un procesador de alimentos. Mezcla todo hasta que quede bien integrado.
Forma una bola con la masa y ponla sobre una hoja de papel de horno. Coloca otra hoja encima y extiende la masa con el rodillo hasta que tenga un grosor de aproximadamente 4 mm. Utiliza un cortador de galletas redondo para cortar las galletas. Usa una espátula para colocar las galletas sobre una bandeja de horno con papel de hornear. Junta los restos de masa, forma una bola y repite el proceso con la masa restante.
Coloca la bandeja en el horno a una altura media y hornea durante 10 minutos.
En un bol, mezcla el aceite de coco (ligeramente ablandado) con el azúcar glas. Es muy importante que el aceite de coco no esté derretido, si no el relleno quedará demasiado líquido.
Retira del horno y deja que se enfríen sobre la misma bandeja durante 10 minutos. Pasado el tiempo, transfiérelas con cuidado a una rejilla para que se enfríen por completo (mínimo media hora).
Con la ayuda de un cuchillo de punta redonda, coloca aproximadamente 1 cucharadita de relleno en cada una. Pon otra galleta encima y presiona con los dedos cuidadosamente.
Guarda las galletas sobrantes en un recipiente hermético.
¡Muchas gracias por la visita!